La semana pasada, los miembros del Equipo estuvimos reunidos con María, dueña del establecimiento “Cuerpo y Alma, plata de ley“, con sucursales en Majadahonda (C/ Santa Catalina 27) y en Villanueva de la Cañada (C/ de la Empedrada 13), para ultimar unos detalles respectivos al patrocinio.
Pues la noticia es que ya es definitivo: Cuerpo y Alma es el primer patrocinador oficial de nuestro Equipo. Pero aunque esta sea una noticia importante por su propio peso, también lo es por la forma en que surgió la cosa. La historia tiene su aquel y vamos a ver si podemos resumirla.

Pocos días después de haber formalizado la inscripción al Rally, reinaba la confusión y la duda: Qué hemos hecho, a Mongolia pa qué, quién nos manda a nosotros a meternos en esto, etc. La cuestión es que el tema de los patrocinadores pintaba complicado y con la “crísis” (o desaceleración, según se mire), más todavía.
Pero unos días más tarde, la casualidad me llevó (soy Chopi, por cierto), a la tienda de Cuerpo y Alma en Majadahonda. La sensación fue de muy buen rollo y, animado por un “nosequé”, me acerqué a Maxi (marido de María) y le empecé a soltar el rollo de turno (sabemos que a veces somos un poco rollo)… A Maxi la idea le gustó y mientras hablabamos del Rally y de la vida, sonó el teléfono. Paciente, me dediqué a esperar, pero segundos después Maxi me pasa el teléfono y me dice: es para tí.
Imaginense mi cara de “Eiin???”… Pues al otro lado estaba María, que estaba probando el sistema de seguridad de la tienda y me había escuchado por el micrófono. Quería participar del proyecto. Y lo mejor de todo es que parecía todavía más ilusionada que nosotros.
Quedamos en hablar otro día y finalmente, aquí estamos. Después de unos meses, Cuerpo y Alma se ha convertido en un patrocinador oficial del Equipo y María y Maxi en dos personas más que se suman al viaje. Porque, aunque no vayan en el coche con nosotros, también forman parte del Equipo y del Mongol Rally en general.
Y es que eso es a lo que aspiramos. Porque irnos solos a Mongolia no tiene gracia… pero acompañados por miles de personas seguro que es mucho más divertido, emocionante y enriquecedor.
Por eso nunca nos vamos a olvidar de que “a Mongolia, vamos Todos”.
El Equipo A Mongolia.